"Insectos robot" y su impacto en la privacidad: ¿ficción o realidad?
En los últimos años, los insectos se han convertido en una fuente de inspiración para el desarrollo de micro vehículos aéreos, conocidos comúnmente como flapping-wing air vehicles (FWAVs), que pueden tener un ala fija, un ala giratoria, un ala batiente o incluso operar sin alas, y los cuales se espera tengan la capacidad de desplegar un comportamiento semejante al de algunos insectos voladores, tales como mosquitos, abejas, avispas, entre otros. Esta tecnología forma parte de lo que se conoce actualmente como “Bio-Inspired Robotics” o “Biologically Inspired Engineering”, entre otras denominaciones similares.
Según las fuentes consultadas, diversos desarrolladores se encuentran trabajando en la creación de estos prototipos, por ejemplo, el Harvard Microrobotics Laboratory, que emplea un enfoque experimental para diseñar, desarrollar y evaluar nuevos robots, con el fin de usarlos como herramientas para explorar cuestiones fundamentales en micro mecánica, mecánica de fluidos, y microelectrónica, entre otros.[1]
Asimismo, desde hace ya varios años, el Instituto Wyss[2] de la Universidad de Harvard, se encuentra desarrollando “RoboBees”, los cuales, como su nombre lo indica, están inspirados en la estructura biológica de una abeja, y constituyen sistemas que podrían desempeñar diversas funciones en la agricultura (polinización de cultivos), misiones de búsqueda y rescate, vigilancia, así como en el monitoreo meteorológico, climático y ambiental de alta resolución.[3]
De manera similar, ingenieros de la Universidad de Southern California, construyeron un mini robot denominado “Bee+”, el cual pesa tan solo 95 gramos, y posee un diámetro en su base del tamaño de un centavo estadounidense.[4]
Igualmente, hace algunos años, investigadores de la empresa TechJect habían estado trabajando en una libélula robot (Dragonfly) que supuestamente podía volar como un pájaro y planear como un insecto. El “TechJect Dragonfly” se pensó como un dron diseñado para la fotografía aérea, de manera similar a los drones comerciales y, en general, para cualquier tarea que requiriera hacer uso de video; tales como seguridad en el hogar / lugar de trabajo, robótica de enjambre, juegos avanzados y, por supuesto, vigilancia.[5] Desafortunadamente, el proyecto falló, según algunas versiones, por falta de financiamiento.[6]
Ahora bien, es pertinente señalar, según lo refieren Hoang Vu Phan y Hoon Cheol Park, que parte de la dificultad actual para el desarrollo e implementación exitosa de los FWAVs, es el problema técnico implícito en el diseño y construcción de sistemas tan complejos en un tamaño limitado, con un peso considerable para su despegue que, a su vez, se considera una barrera importante para mantenerlos en el aire.[7]
Aun con las limitaciones actuales, es altamente probable que, en un futuro, micro-robots surquen los aires con diversos fines, teniendo una fuerte presencia para usos militares, particularmente con fines de espionaje. Al respecto, la revista de divulgación científica “Scientific American”, señaló en un artículo publicado en 2011, que el Air Force Research Laboratory[8] de los Estados Unidos (EE.UU.), se dedicaba al desarrollo y prueba de o micro air vehicles (MAVs), como una forma de acercarse a enemigos con fines de inteligencia. Según esta fuente, uno de los objetivos del ejército de los EE.UU., es aumentar el uso de mini drones en sus misiones. Sin embargo, a la fecha de la publicación de la nota, dichos dispositivos se referían como “difíciles de controlar”, precisando que incluso una ráfaga de viento podía sacarlos de su posición.[9]
Sea bajo la forma de micro insectos o MAVs, lo cierto es que actualmente, en la comunidad científica y militar, existe una fuerte tendencia e interés enfocados hacia la miniaturización de sistemas o dispositivos aéreos, lo cual implica una reducción de peso para permitir la creación de estos artefactos, los cuales podrían incorporar los últimos desarrollos en tecnología de vigilancia.
En el caso de los MAVs con uso militar, Shariff Ammoo y Nizam Dahalan señalan que los elementos básicos que estos dispositivos aéreos deben cumplir e incorporar para su investigación y desarrollo exitoso, son los siguientes: (1) Alta resolución de imagen; (2) ligeros; (3) seguros y simples de operar, (4) económicos o asequibles en su costo, (5) encubiertos, (6) fáciles de reparar, (7) contar con una conectividad electrónica rápida y segura, (8) protegidos contra impactos.[10]
Una vez logrado el nivel de eficacia y eficiencia esperado, las características anteriores rápidamente podrían expandirse y desarrollarse en micro vehículos de uso recreativo, distribuidos con fines comerciales, y de manera masiva, dando surgimiento a nuevas y más complejas amenazas a los derechos a la vida privada e intimidad de las personas.
Así, considerando que los FWAVs y MAVs podrían ser equipados con cámaras, tecnología GPS, sensores de reconocimiento facial y micrófonos, entre otros, y que en algún momento podrían funcionar de manera autónoma, estos dispositivos se constituirían en poderosas herramientas de espionaje y vigilancia vía remota, al ser capaces de pasar prácticamente desapercibidos debido a su diminuto tamaño, lo cual les permitiría ocultarse fácilmente en el entorno, así como acceder a espacios reducidos, capacidad que muchos de los Unmanned Aerial Vehicles[11] (UAVs), conocidos coloquialmente como “drones”, actualmente no poseen.
De esta manera, proteger la privacidad de las personas podría ser una labor muy compleja en el futuro, empezando por la consideración del tipo de regulación que debería adoptarse para normar la venta y distribución de estos dispositivos ¿Serán únicamente para usos científicos y militares? ¿Serán de venta libre, como actualmente se puede adquirir un auto a control remoto por Internet? Estas cuestiones parecen difíciles de predecir, pero importantes para tenerlas en cuenta. No puede perderse de vista que los individuos podrían emplear estos dispositivos para recabar una gran cantidad de información sobre lugares y objetos privados, así como de personas, de manera secreta o no autorizada.
En este último aspecto, el procesamiento de información a través de estos dispositivos constituiría un reto enorme para los modelos normativos clásicos de protección de la privacidad de las personas, por ejemplo, poniendo a prueba la normativa actual de protección de datos personales.
Aun asumiendo que una persona que emplee estos dispositivos para recabar diversa información fuera considerada responsable del tratamiento, ¿de qué manera se reuniría la evidencia suficiente para acreditar, primero, la propiedad del dispositivo, si su dueño podría encontrarse a kilómetros de distancia? Segundo, ¿cómo podría saberse de antemano si dicho dispositivo se encuentra recabando información personal en tiempo real, o bien, si tiene implementado algún sistema de vigilancia más sofisticado (por ejemplo, tecnología de reconocimiento facial)?
Además, suponiendo que la información fuese recabada en lugares públicos (por ejemplo, plazas comerciales, calles, parques públicos, ¿de qué manera tendría que modificarse el concepto o noción de “expectativa razonable de privacidad? ¿en qué supuestos el tratamiento tendría un carácter exclusivamente personal o de uso doméstico o familiar?
Sin duda, habrá legislaciones que tengan algún avance o consideración al respecto, pero seguramente muchos otros países no se encontrarían preparados para hacer frente a este tipo de situaciones. Al menos, en México, la normativa que protege la privacidad de las personas está enfocada en cuestiones de protección de datos personales y, en su caso, invasiones a la vida privada (en estos últimos caso, se trata de acciones posteriores a la vulneración del derecho correspondiente).
Por otra parte, por poner un caso en un futuro hipotético, las labores de investigación de los órganos de control en materia de protección de datos, serían sumamente complejas. Principalmente para reunir la evidencia necesaria que permita demostrar la comisión de una infracción (suponiendo que se encontrase tipificada o regulada), a efecto de fincar una responsabilidad, pues para ello habría que acreditar ¿qué información se recabó? ¿quién la recabó? ¿a través de qué medios? ¿para qué finalidad? ¿en dónde fue almacenada?, entre otras.
Aunque aún parece una situación proveniente de una película de ciencia ficción, sería conveniente empezar a analizar la forma en cómo las personas podrán proteger sus derechos a la privacidad e intimidad antes de que estas tecnologías sean completamente desarrolladas y se encuentren disponibles en el mercado, al alcance de cualquier persona.
Imaginar no cuesta nada, y no sea que llegue el día en que un humano descubra que un diminuto insecto mecánico ha estado oculto en su casa por días, semanas o inclusive meses, vigilando y recabando información de manera subrepticia. Si estas ideas llegarán a confirmarse o no, o se quedarán únicamente en la imaginación, sólo el tiempo lo dirá, pero es mejor estar preparados.
Hasta la próxima.
*Las posturas e ideas aquí expresadas o difundidas se realizan a título personal, y no constituyen el punto de vista o posición de ninguna institución pública y/o privada.
[1] Harvard Microrobotics Laboratory, https://www.micro.seas.harvard.edu/
[2] Wyss Institute, https://wyss.harvard.edu/
[3] De acuerdo con la página del Wyss Institute, un RoboBee mide aproximadamente la mitad del tamaño de un clip de papel, pesa menos de una décima parte de un gramo y vuela utilizando "músculos artificiales" comprometidos con materiales que se contraen cuando se aplica un voltaje. Para mayor información, véase Autonomous Flying Microrobots (RoboBees), https://wyss.harvard.edu/technology/autonomous-flying-microrobots-robobees/
[4] Kennedy, Matt (2019), Bee+ micro-scale robot flyer gets four wings flapping, https://newatlas.com/micro-flying-robot-bee-usc/59714/
[5] Franceschi-Bicchierai, Lorenzo (2012), Buy a Small Dragonfly Drone on Indiegogo, https://mashable.com/2012/11/15/dragonfly-drone-indiegogo/
[6] Burns, Matt (2015), Another $1 Million Crowdfunded Gadget Company Collapses, https://techcrunch.com/2015/11/07/another-1-million-crowdfunded-gadget-company-collapses/
[7] Hoang Vu Phan, Hoon Cheol Park (2019), Insect-inspired, tailless, hover-capable flapping-wing robots: Recent progress, challenges, and future directions, Progress in Aerospace Sciences, https://doi.org/10.1016/j.paerosci.2019.100573.
[8] Air Force Research Laboratory, https://www.wpafb.af.mil/afrl/ (Air Vehicles Directorate Micro Air Vehicle Integration & Application Research Institute).
[9] Greenemeier, Larry (2011), The Drone Wars: 9/11-Inspired Combat Leans Heavily on Robot Aircraft, https://www.scientificamerican.com/article/post-911-military-tech-drones/
[10] Ammoo, Mohd. Shariff & Dahalan, Md. Nizam (2006), Micro Air Vehicle: Technology Review and Design Study. 1st Regional Conference on Vehicle Engineering & Technology, 3-5 July 2006, Kuala Lumpur, Malaysia, https://core.ac.uk/download/pdf/11777120.pdf
[11] Unmanned aerial vehicle, https://www.britannica.com/technology/military-aircraft/Unmanned-aerial-vehicles-UAVs